Lo mejor de los brasseries franceses

3 recetas con conejo

El conejo es una carne que se utiliza mucho en una brasserie. Se puede poner de mil maneras diferentes, y cada una de ellas está para chuparse los dedos.

Hoy compartimos 3 recetas que nos gustan mucho, muy sencillas de hacer, y con ingredientes que todos tenemos en la despensa o nevera. ¿Cuál te gusta más?

3 recetas con conejo

Conejo a la campesina

INGREDIENTES

Sazonamos el conejo con sal y pimienta negra por todos los lados. Lo enharinamos con un poco de harina y lo freímos en aceite hasta que esté dorado.

En una sartén aparte freímos las almendras y el pan, y lo reservamos. En este mismo aceite añadimos la cebolla picada finamente, junto con los ajos también picados, y el pimiento sin semillas y troceado.

Cuando esté pochado, incorporamos el conejo y lo regamos con el vino tinto y otro vaso de agua. Agregamos el pan, las almendras y un poco de pimienta negra. Lo ponemos a punto de sal y dejamos que cueza todo durante 1 hora.

A la media hora de cocción, le añadimos los champiñones laminados y dejamos que se termine de hacer, hasta que el conejo este tierno.

Conejo estilo gitano

INGREDIENTES

Troceamos el conejo y lo salpimentamos. Lo colocamos en una fuente grande, lo rociamos por encima con el aceite y lo metemos en el horno a 180ºC hasta que se dore por la parte de arriba.

Agregamos el perejil, los ajos pelados y picados y los granos de pimienta. Bajamos la temperatura para que se vaya haciendo a fuego lento, le añadimos un vaso de agua, canela, y unas rodajas de limón, hasta que se cocine completamente.

Conejo a la nata

INGREDIENTES

Para la marinada:

Mezclamos los ingredientes de la marinada y impregnamos el conejo en ella. Dejamos que repose durante 4 horas, después de ese tiempo, lo sacamos de la marinada, y lo salpimentamos. Lo pasamos por un poco de harina y lo freímos en el aceite caliente.

Incorporamos la zanahoria pelada y los ajos picados. Cuando los trozos de conejo estén a punto, vertemos el vino blanco, el caldo de carne y la nata líquida, dejando que espese la salsa a fuego lento.