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Cómo organizar la despensa

En cualquier cocina es esencial contar con todos los accesorios y herramientas necesarios para cocinar. Si no sabes por donde empezar a comprar tienes más información aquí. Pero también es importante tener una buena despensa en la que guardar los alimentos no perecederos para tenerlos siempre a mano.

La organización en una despensa es primordial para no dejar caducar los alimentos, o tener una idea de cuantas provisiones disponemos.

Cómo organizar la despensa

En los hogares actuales las despensas suelen ser habitaciones reducidas con varias baldas a diferentes alturas dependiendo de los elementos que vayamos a guardar.

También es importante que la habitación sea oscura, que tenga un ambiente seco y que no haya fluctuaciones extremas de temperatura, pues los alimentos se pueden estropear.

Si no tienes la suerte de contar con una habitación independiente como despensa, puedes hacerla a pequeña escala en la cocina. Un armario o una alacena serán suficientes para una pequeña cantidad de alimentos.

Asegúrate de que este espacio no está al lado del horno y tiene una temperatura constante y un ambiente seco.

En cualquier despensa no pueden faltar los ingredientes básicos d nuestra dieta: patatas, arroz, pastas, harina, azúcar, sal, legumbres, etc.

Las patatas se guardarán en un cajón (mejor si es con ruedas) o en una gran cesta, sin tapar, ya que no queremos que retenga humedad.

Nunca está de más tener ganchos en las paredes o techo para colgar embutidos curados o ristras de ajos, cebollas, pimientos choriceros secos, etc. Eso sí, los embutidos tápalos con un trapo blanco para que duren hasta 3 meses.

El aceite también tiene cabida, al igual que productos envasados, conservas, latas o tarros al vacío. Las hierbas secas y especias pueden estar en envases o en bolsas con agujeros, para que no se sequen demasiado.

Todos los elementos de la despensa deben ser fáciles de desmontar y limpiar, para hacer limpieza cada cierto tiempo. Evita los materiales porosos que absorben el polvo y las grasas. Lo mejor son las baldas y recipientes de plástico, pues se limpian con un paño húmedo.

Organiza los ingredientes por platos (aperitivos, primeros, segundos y postres) o por orden alfabético, para que te sea más fácil encontrarlos. Siempre coloca el último que has comprado atrás de la fila, para ir gastando primero los anteriores.

Que sea visible la fecha de caducidad para que no tengamos que tirar alimentos porque se nos ha pasado la fecha, pues sería desperdiciar el dinero.

En las baldas más altas coloca los ingredientes que consumes muy de vez en cuando, y en las de abajo del todo los que pesan demasiado, como las garrafas o cajas grandes.