Lo mejor de los brasseries franceses

Estofado de liebre

Muchas personas tienen una asociación negativa con la liebre, tal vez sea por su fuerte y picante sabor, o por malas experiencias en donde la liebre se ha cocinado rápidamente, y la carne ha quedado muy dura.

El caso es que la libre no tiene mucha presencia en nuestra gastronomía, y es difícil encontrarla en el supermercado por su escasa demanda.

Estofado de liebre

Para cocinar la liebre correctamente, hay que hacerlo a fuego lento, durante un largo período de tiempo. No es necesario añadir demasiados ingredientes para distraer el verdadero sabor fuerte de la liebre, aunque si es conveniente dejarla macerar para que quede más tierna y jugosa.

Ingredientes para 4 raciones

Para la marinada:

Indicaciones para elaborar la receta

Partimos de una liebre limpia en trozos. La ponemos a marinar en un recipiente con tapa, junto con todos los ingredientes de la marinada arriba citados. Tiene que macerar durante 48 horas.

Si la liebre no está totalmente sumergida, hay que girarla de vez en cuando para que se coloree uniformemente.

Una vez pasado el tiempo, ponemos en una cazuela todas las hortalizas de la marinada picadas y la libre escurrida. Lo cocinamos todo junto durante 15 minutos y pasado ese tiempo le agregamos 20 gr de harina, removiéndolo todo con una espátula.

Vertemos el coñac, el vino y el líquido de la marinada y dejamos que de un hervor. Agregamos las hierbas aromáticas y lo sazonamos con sal y pimienta negra a nuestro gusto. Dejamos que cueza todo a fuego lento durante un par de horas.

Por otra parte, salteamos los champiñones en una sartén con un poco de aceite, junto con las cebollitas y los dientes de ajo.

Cuando estén pochados, los incorporamos a la cazuela de la liebre y dejamos que cueza todo el conjunto hasta que la liebre esté tierna, añadiendo caldo cada vez que se quede seco, o dependiendo de cómo de espeso nos guste la salsa.