Lo mejor de los brasseries franceses

Patés caseros

Lo patés son unos perfectos aperitivos, pero en vez de comprarlos ¿Por qué no pruebas a hacerlos en casa? No es tan difícil de hacer, y resulta mucho más saludable que las preparaciones compradas llenas de sal y aditivos.

Si quieres más opciones, aquí tienes varias recetas de pastel de cabracho, otra opción deliciosa para untar en pan.

Patés caseros

Paté de arenque ahumado

Ingredientes:

En una sartén, derretimos una cuchara de mantequilla y freímos los filetes de arenque ahumado, retirando todas las espinas si las hubiera. Incorporamos el ajo machacado, el zumo de limón, el rábano y el queso cremoso.

Lo mezclamos todo bien y dejamos que se cocine durante un par de minutos más. Finalmente, lo batimos con la túrmix hasta tener una mezcla fina y sin grumos, ponemos a punto de sal y pimienta, y lo vertemos sobre una terrina para que enfríe y coja la forma.

Terrina de merluza y ahumados

Ingredientes:

Calentamos el horno a 200ºC. El pescado lo necesitamos libre de piel y espinas. Lo troceamos y agregamos los huevos, la nata líquida, el estragón, sal y pimienta negra.

Lo batimos todo con la batidora eléctrica hasta que esté fino y homogéneo. Untamos un molde tipo plum cake con mantequilla y vertemos la mitad de la mezcla. En el medio ponemos una capa de trucha ahumada sin espinas, y terminamos cubriéndola con el resto de la mezcla.

Ponemos este molde dentro de otro con agua, para hacer un baño María, y lo introducimos en el horno durante 20 minutos, hasta que se cuaje.

Después de ese tiempo, lo ponemos durante un par de minutos en el grill, para que termine de cuajarse. Dejamos que enfríe antes de desmoldarlo, para que no se rompa, y lo cubrimos con salsa rosa.

Paté de ave

Ingredientes:

Picamos la carne del pollo junto con panceta, el jamón, los higaditos y los ajos. Vertemos el vino, el tomillo, la sal, y la pimienta negra, y lo mezclamos hasta que esté homogéneo.

Untamos con mantequilla el molde y vertemos la mezcla anterior bien apretada, y ponemos por encima un engrudo de harina y agua. Lo ponemos en un baño María y dejamos que se cuaje en el horno durante 20-25 minutos.

Lo sacamos del horno y dejamos que enfríe durante 24 horas antes de servirlo. A la hora de servirlo, lo decoramos por encima con unas hojas de laurel.