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Torrijas con crema de chocolate y moca

Aunque son típicas en semanas santa, las torrijas apetecen en todo momento, y cualquier día es bueno para elaborarlas. En la receta de hoy las acompañamos de una crema de chocolate y moca, un toque muy dulce que redondea el plato.

Ingredientes

Torrijas con crema de chocolate y moca

Para la crema de chocolate y moca:

Preparación de las torrijas

Vertemos la leche en una cazuela y le agregamos el azúcar y un chorrito de coñac. Lo ponemos a calentar a fuego alto, hasta que llegue a ebullición, entonces apagamos el fuego y lo reservamos.

Cortamos el pan en rebanadas de aproximadamente 2 centímetros de grosor y las vamos añadiendo a la leche caliente para que se empapen. Cuando estén por un lado, le damos la vuelta con cuidado, y luego las sacamos y dejamos que escurran hasta que se enfríen un poco.

Si se va quedando fría, ponemos la leche de nuevo al fuego para que sea más fácil empapar el pan.

Una vez que tenemos todas las rodajas empapadas en leche, las pasamos por huevo batido. En una sartén, ponemos a calentar abundante aceite de girasol a fuego fuerte, y cuando esté bien caliente, vamos friendo las torrijas, primero por un lado, y luego le damos la vuelta para que se frían por el otro.

Las escurrimos bien en papel de cocina para que no queden grasientas y las dejamos que enfríen.

Para hacer la crema de chocolate y moca, separamos las yemas de las claras de los huevos y batimos las yemas con la maizena y la mitad del azúcar hasta que esponje.

Calentamos la leche sin dejar que hierva del todo y agregamos el chocolate troceado y el licor de naranja. Lo mezclamos bien para que el chocolate se derrita por completo con el calor residual.

Añadimos esta mezcla a las yemas y continuamos removiéndolo hasta que espese.

Por otro lado, mezclamos la gelatina con el café negro y lo dejamos reposar durante 5 minutos. Lo calentamos sin que hierva, para que se disuelva bien y lo incorporamos a la mezcla anterior.

Cuando esté todo junto, lo dejamos que enfríe, removiéndolo de vez en cuando.

Por último, batimos las claras a punto de nieve y agregamos el resto del azúcar. Esto lo incorporamos también a la mezcla, junto con la nata fresca.

Dejamos que enfrie en el frigorífico para que se cuaje del todo.

A la hora de servirlo, espolvoreamos la canela molida por encima de las torrijas y lo acompañamos de una cucharada de crema de chocolate y moca.

Aunque las torrijas son un postre muy nuestro, podemos abrir nuestra mente a las nuevas incorporaciones extranjeras, como los muffins o los cupcakes, que son los primos hermanos de nuestras magdalenas. En esta web sobre muffins tienes mucha ideas de cómo hacerlo.